El Batallón de Acción Integral N.° 3, adscrito a la Tercera División del Ejército Nacional, celebra nueve años de presencia y trabajo ininterrumpido en el suroccidente colombiano, una trayectoria marcada por el compromiso con las comunidades de Cauca, Valle del Cauca y Nariño y por una labor que va mucho más allá de las operaciones militares. En el marco de esta conmemoración, la unidad ha intensificado sus operaciones sobre la malla vial y en los cascos urbanos y rurales de toda la región, reafirmando su determinación de contribuir al bienestar de las poblaciones y a la reconstrucción del tejido social en uno de los territorios más complejos y estratégicos del país.
A lo largo de estos nueve años, los soldados del Batallón de Acción Integral N.° 3 han combinado las labores operacionales con acciones cívico militares orientadas a fortalecer la confianza entre las comunidades y la institucionalidad, llegando a veredas, resguardos indígenas, consejos comunitarios y zonas rurales donde el Estado históricamente ha tenido una presencia limitada. Su trabajo en la malla vial del suroccidente ha contribuido a garantizar la movilidad y la seguridad de miles de ciudadanos que dependen de estos corredores para transportar sus productos, acceder a servicios de salud y educación y mantener el vínculo con los centros urbanos de la región.
La Tercera División del Ejército Nacional destacó que esta trayectoria de entrega y dedicación es el resultado del esfuerzo colectivo de hombres y mujeres uniformados que han elegido servir a Colombia desde el suroccidente, muchas veces en condiciones de alto riesgo y en territorios afectados por la violencia armada. Nueve años dejando huella es, ante todo, un compromiso renovado de seguir construyendo país junto a las comunidades, protegiendo la vida de los ciudadanos y aportando a la paz y al desarrollo de Cauca, Valle y Nariño.
Nueve años construyendo paz: Batallón de Acción Integral N.° 3 intensifica operaciones y jornadas sociales en Cauca, Valle y Nariño
El Batallón de Acción Integral N.° 3 de la Tercera División del Ejército Nacional celebra nueve años de presencia en el suroccidente colombiano con una ofensiva que combina resultados operacionales contundentes y un trabajo social permanente en favor de las comunidades de Cauca, Valle del Cauca y Nariño. En lo corrido de 2026, tropas de la Tercera División han sostenido múltiples enfrentamientos con grupos armados organizados en los tres departamentos, frustrando acciones bélicas de estructuras al mando de alias Iván Mordisco que pretendían obstaculizar el avance de las unidades militares y afectar a la población civil. En el Valle del Cauca, una operación fluvial y terrestre en el corregimiento de Córdoba, perteneciente al Distrito Especial de Buenaventura, permitió localizar y destruir un depósito ilegal que albergaba 45 dispositivos explosivos improvisados pertenecientes al frente Wilson González del GAO-r Jaime Martínez, destinados a perpetrar atentados terroristas contra la población civil y la Fuerza Pública.
Los resultados operacionales se extienden a los tres departamentos del suroccidente. En la zona rural del municipio de Florida, Valle del Cauca, las capacidades de la Tercera División permitieron interceptar un cargamento de 625 kilogramos de marihuana proveniente del departamento del Cauca. En el Cauca, tropas de la Brigada 29 han adelantado de manera permanente controles sobre la malla vial, incluyendo la verificación de vehículos abandonados sobre el tramo Cali-Popayán en jurisdicción de Piendamó, mientras que en Nariño las operaciones se han concentrado en municipios como Santa Bárbara de Iscuandé, donde se han enfrentado estructuras criminales vinculadas al narcotráfico y la extorsión. En Santander de Quilichao y Santa Bárbara de Iscuandé, tropas del Ejército enfrentaron a integrantes de las estructuras Jaime Martínez y Jonnier Toro Arenas, frustrando acciones armadas que pretendían alterar el orden público.
Pero la labor del Batallón de Acción Integral N.° 3 no se mide únicamente en resultados operacionales. Durante estos nueve años, la unidad ha desarrollado centenares de jornadas cívico-militares en comunidades rurales e indígenas de los tres departamentos, con actividades de atención médica, odontológica y veterinaria, entrega de ayudas humanitarias, brigadas jurídicas, jornadas deportivas y culturales, y sensibilización sobre la Línea 107 antiterrorismo. Los habitantes del Cauca, Valle del Cauca y Nariño sienten el respaldo de los soldados entrenados para defender a quienes habitan esta zona del país, una presencia que se ha construido con disciplina, sacrificio y un compromiso genuino con la reconstrucción del tejido social en una de las regiones más complejas de Colombia. Nueve años dejando huella es, ante todo, una promesa renovada de seguir construyendo país junto a las comunidades del suroccidente colombiano.