La medida podría afectar a 3.150 niñas y niños, 910 trabajadores y miles de familias usuarias de los programas de primera infancia del ICBF. La situación está relacionada con el vencimiento de contratos y las medidas temporales de austeridad establecidas por la entidad.
Una creciente preocupación se registra en el departamento del Cauca ante la posibilidad de que se vea interrumpida la atención en 29 hogares infantiles que prestan servicios de primera infancia a 3.150 niñas y niños, muchos de ellos pertenecientes a familias en condiciones de vulnerabilidad.
La situación se origina en la Circular No. 006 del 13 de agosto de 2026, expedida por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), mediante la cual se establecieron medidas temporales de austeridad y la suspensión de determinados procesos de contratación y vinculación de personal durante el periodo comprendido entre el 13 y el 31 de agosto.
De acuerdo con el documento, durante este periodo las dependencias del ICBF no podrían adelantar, perfeccionar, formalizar o ejecutar contrataciones, modificaciones contractuales o decisiones relacionadas con la vinculación de personal, salvo que exista autorización previa de la Dirección General.
La situación genera inquietud debido al vencimiento de los contratos relacionados con la prestación de los servicios. Según la información suministrada, este lunes 31 de agosto sería el último día de atención para las niñas y niños, si no se adoptan decisiones que permitan garantizar la continuidad del servicio.
Miles de personas estarían afectadas
La problemática no solamente tendría impacto sobre los menores beneficiarios de los programas de primera infancia, sino también sobre sus familias y el talento humano encargado de prestar los servicios.
En los 29 hogares infantiles del departamento se atienden 3.150 niñas y niños, mientras que alrededor de 910 personas hacen parte del talento humano vinculado a estos servicios.
La población beneficiaria incluye menores de entre seis meses y cinco años, muchos de ellos en condiciones que requieren especial protección, entre quienes se encuentran niñas y niños en situación de semiabandono, víctimas de desplazamiento forzado, familias afectadas por condiciones de marginalidad y escasez económica, además de menores con condiciones especiales.
De acuerdo con las cifras suministradas, la eventual suspensión del servicio tendría repercusiones sobre 3.150 familias usuarias y una población afectada que ascendería a unas 6.350 personas, entre beneficiarios y sus núcleos familiares.
Solicitan garantizar la continuidad
La preocupación de las familias está relacionada con las consecuencias que tendría una eventual interrupción de los servicios de primera infancia, especialmente para aquellos hogares que dependen de estos espacios para garantizar el cuidado, alimentación, atención y desarrollo integral de sus hijos.
A esto se suma la incertidumbre entre los trabajadores vinculados a los diferentes programas, quienes también dependen de la continuidad de los contratos para mantener sus actividades laborales.
La situación ha generado llamados para que se encuentre una alternativa que permita garantizar la continuidad de la atención a las niñas y niños del Cauca, especialmente teniendo en cuenta las condiciones de vulnerabilidad de buena parte de la población beneficiaria.
Mientras se espera una definición por parte del ICBF, las familias y trabajadores permanecen atentos a las decisiones que adopte la entidad frente al vencimiento de los contratos y a la posibilidad de autorizar los procesos necesarios para evitar que los hogares infantiles tengan que suspender sus servicios.