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En Unicauca los sueños unen territorios: una Universidad pública que rinde cuentas, escucha a su región y mira hacia el futuro

En una semana que puso a prueba nuestra resiliencia y nos recordó el inmenso valor de estar unidos como sociedad, la Universidad del Cauca se encontró frente a frente con su comunidad. El pasado viernes 14 de agosto, el emblemático Paraninfo Francisco José de Caldas abrió sus puertas para que el rector, Deibar René Hurtado Herrera, y su equipo directivo, presentaran la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas 2025 bajo una convicción que hoy cobra más fuerza que nunca: “Sueños que unen territorios”.

Lejos de ser un simple reporte de cifras, la jornada se vivió como un diálogo sincero para hacer memoria de lo construido al llegar a la mitad del actual periodo de administración. Fue el momento preciso para visibilizar cómo los propósitos del Plan de Desarrollo Institucional -PDI, “Por una Universidad de Excelencia y Solidaria”, se están materializando en oportunidades reales. Así que más allá de presentar los logros, fue un espacio invaluable para asumir con gallardía los desafíos venideros y proyectar el futuro de esta casa que late y se consolida —camino al bicentenario— como un verdadero #PatrimonioDeTodos.

Durante su intervención, el rector Deibar René Hurtado Herrera presentó los principales avances de la gestión institucional, haciendo énfasis en los logros más relevantes dentro de los diferentes ejes del Plan de Desarrollo Institucional (PDI). En este marco, resaltó hitos fundamentales como la radicación ante el Congreso de la República de dos proyectos de ley (la Ley de Honores y la de la Moneda Conmemorativa) y la instalación oficial de la Comisión Bicentenaria. Asimismo, subrayó la vinculación de 27 profesores de planta, un notable avance del 71,42 % en el proceso de autoevaluación para la reacreditación institucional y el reconocimiento de seis nuevos grupos de investigación por parte de Minciencias.

En materia de regionalización y compromiso genuino con los territorios, el directivo destacó la histórica gestión de recursos destinados a las sedes de Santander de Quilichao, por $8.864 millones, y Guapi, por $30.000 millones. De igual forma, celebró el beneficio otorgado a 357 jóvenes del Pacífico a través del programa PTIES y el recaudo récord de $4.344 millones por concepto de la Estampilla Universidad del Cauca. A este contundente balance se suman la inversión de $1.167 millones destinados a apoyar a 715 monitores, la ejecución de $8.000 millones para fortalecer la infraestructura tecnológica y física, así como el orgullo de haber alcanzado una cifra récord de 2.527 graduados.

Todos estos resultados dan cuenta de una administración que avanza con firmeza en el cumplimiento de las metas trazadas. Al respecto, el rector entregó un balance muy positivo de su gestión: “Me parece importante señalar que vamos por buen camino. Hemos tenido un muy buen año 2025. El 90 % de las metas que nos trazamos se cumplieron. Tuvimos una ejecución histórica financiera del 78 %, lo cual representa que en la gestión administrativa hemos avanzado de manera significativa y eso se refleja en los indicadores. El indicador MIPG subió a 76,7, que está por encima del promedio nacional. Lo que evidencia que hay una gestión eficiente, transparente y orientada, por supuesto, a la mejora continua”, señaló.

Posteriormente, los vicerrectores tomaron la palabra para exponer los principales logros alcanzados durante la vigencia 2025 desde sus respectivas áreas. Con el propósito de acercar estos excelentes resultados a las personas y a los lugares que realmente les otorgan sentido, la Universidad proyectó cinco emotivas piezas audiovisuales que le pusieron rostro y voz a las cifras de la gestión institucional.

Fue así como la pieza “Patrimonio vivo. Cuando el talento echa raíces” presentó las inspiradoras historias de Elisa y Rodrigo, dos de los profes recientemente vinculados mediante concurso público de méritos; mientras que “Un mismo pulso. Sueños que brotan desde el territorio” narró las vivencias de Jénnifer y Yeferson, estudiantes que hoy materializan su anhelo de formarse en la Alma Mater caucana gracias a los procesos de admisión diferencial. Por su parte, “Sinapsis de vida. El latido que une el roble y la semilla” acercó al público al investigador emérito Apolinar y a la profesora Jéssica; al tiempo que “Acordes de vida. Sonidos que tejen paz” demostró cómo el arte y la música transforman la realidad de miles de niños y niñas en el suroccidente colombiano. Finalmente, la “Arquitectura de la eficiencia. Latidos de modernización” evidenció cómo el fortalecimiento de los procesos administrativos se traduce directamente en mayor eficiencia y mejores condiciones para toda la comunidad universitaria.

De esta manera, la jornada demostró con total claridad que detrás de cada indicador existen personas, grandes sueños y territorios enteros donde Unicauca transforma vidas. Así lo ratificó la vicerrectora Académica, Aída Patricia González Nieva, al afirmar: “En los videos podemos observar algunos datos, pero ante todo rostros y vidas”. Esta mirada empática reafirma que el quehacer universitario cobra verdadero sentido cuando se materializa en oportunidades y transformaciones reales.

Pero una rendición de cuentas no termina con la presentación de los resultados. Como parte de la jornada, se abrió un espacio de diálogo en el que los asistentes pudieron formular preguntas, observaciones y propuestas, que fueron atendidas por el rector y su equipo directivo, reafirmando así el compromiso de la Institución con una gestión transparente y abierta a escuchar a su comunidad. Al finalizar este ejercicio de participación, y en coherencia con ese compromiso con el territorio, la Universidad reiteró su llamado a la solidaridad frente a la situación que viven cientos de familias afectadas por el reciente terremoto en Colombia, invitando a sumarse a la campaña #UnicaucaSolidaria. 

Así, el cierre de esta emotiva jornada no marca el final de un proceso, sino el impulso para una nueva etapa. El gran desafío que nos queda es seguir edificando sobre lo construido, sin perder de vista las metas que aún nos faltan por alcanzar. Entendemos que rendir cuentas es la mejor manera de renovar el pacto de confianza con nuestra región, de celebrar los frutos del esfuerzo conjunto y de abrazar los retos venideros. En Unicauca estamos convencidos de que una institución trasciende cuando late al ritmo de su gente. Por eso, hoy más que nunca, reafirmamos que los sueños unen territorios y que, honrando nuestra esencia como #PatrimonioDeTodos, seguiremos consolidando con solidaridad, transparencia y profunda convicción la Universidad Bicentenaria que le entregaremos en el 2027 a las próximas generaciones.

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