El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, durante alocución presidencial del 17 de agosto, presentó la cifra preliminar de $30 billones en daños materiales tras el terremoto que el lunes 10 de agosto impactó a gran parte del país. Según el mandatario, la emergencia dejó afectaciones en 450 municipios distribuidos en 15 departamentos, con un saldo de 289 fallecidos, 4.187 heridos, 143 desaparecidos y 120.328 familias damnificadas.
En materia financiera, el Gobierno activó el desembolso del primer tramo del crédito del Banco Mundial por USD200 millones, recursos que ya están disponibles para atender las necesidades más urgentes de las víctimas. “Quiero agradecer al Banco Mundial por la agilidad con la que respondió a nuestra solicitud, solidaridad con Colombia y confianza en nuestro Gobierno”, expresó el jefe de Estado.
También anunció la creación del Fondo Milagro, inspirado en el modelo del Forec que atendió el terremoto del Eje Cafetero de 1999, y que servirá para estructurar todo el plan de reconstrucción. “Me estoy inspirando con todo el equipo económico en el Forec, que atendió el terremoto del Eje Cafetero, para replicar los aciertos de ese fondo y evitar los errores que se cometieron en ese momento”, explicó.
El mandatario enfatizó la importancia de la solidaridad nacional y el esfuerzo coordinado entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil. Destacó el papel de la primera dama, Ana Lucía Pineda, en la recolección y distribución de ayudas humanitarias a través de la campaña “Colombia, un solo corazón”, canalizando cientos de toneladas de alimentos, agua, medicamentos y ropa.
De la Espriella anunció el Plan Milagro de Reconstrucción, que involucra al Gobierno nacional, constructores, sector financiero, aseguradoras, gobernadores y alcaldes.
“Invito también a los constructores, a todos los empresarios de la construcción a trabajar unidos por Colombia, codo a codo con el Estado, con el Gobierno, donando sus utilidades en los proyectos de vivienda de las zonas afectadas. Invito al sector financiero a bajar sus tasas de interés para que las familias puedan reconstruir o adquirir un techo digno”, exhortó.
De igual manera, confirmó que el Gobierno implementará subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento bajo el concepto “Vivienda Milagro”. Se hará un censo y una caracterización de los afectados para entregar soluciones concretas.
El presidente adelantó que se decretará el estado de emergencia económica para facilitar la adopción de medidas extraordinarias. “Voy a decretar el estado de emergencia económica, porque este hecho imprevisible de la naturaleza no tiene otra forma de enfrentarse que tomando medidas extraordinarias y nuestra Constitución nos entrega las herramientas para ese propósito”, puntualizó.
Sobre el manejo de recursos, fue enfático y dijo que “no hay en mi Gobierno tolerancia alguna con la corrupción. El que se atreva a tocar un peso de eso, se las verá conmigo directamente. El que le meta la mano a la plata pública será castigado con severidad, como corresponde”.
Recordó que la situación fiscal del país es frágil. “En los últimos dos años, $1 cada $3 del recaudo se destinó a la deuda. La situación fiscal económica que yo recibo es absolutamente terrible y es fruto de la irresponsabilidad del Gobierno, que gracias a Dios, ya abandonó el poder”, señaló el presidente.