Versiòn diario El Tiempo.
Abelardo De La Espriella asumió oficialmente la Presidencia de Colombia y, en su primer discurso como jefe de Estado, aseguró que «ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», dijo desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali.
El nuevo mandatario escogió este lugar para «simbolizar la presencia de una fuerza pública llamada a custodiarla», explicó. También cumple una de sus promesas de campaña: «Una política de descentralización que llevará al Estado a las regiones», dijo el líder esta semana en un video publicado en sus redes sociales.
«No ignoro la magnitud de la tarea que asumo», agregó en su intervención. En ese sentido, alegó apostar personalmente por el amor, la paz interior y la verdad.
Con más de 12 millones de votos, De La Espriella venció en segunda vuelta al senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico. La diferencia tan solo fue de 250.830 votos. Sin embargo, ‘El Tigre’ prometió este viernes ser «el presidente de todos los colombianos. De quienes me honraron con su voto y quienes depositaron su confianza en otras opciones políticas».
Además, advirtió que durante su mandato «se harán respetar todas las reglas de la democracia» y con ello «no habrá espacio para maniobras que atenten contra la estabilidad de la Nación».
«‘El Tigre’ ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano», puntualizó.
Seguridad y gobernabilidad
De La Espriella, quien apuesta por una estrategia de seguridad de mano dura, anunció que en las próximas horas expedirá un «listado de grupos narcoterroristas» para que la fuerza pública pueda combatirlos frontalmente y advirtió: «La opción del diálogo está agotada».
También anunció que avanzará en la erradicación de cultivos ilícitos a través de métodos de fumigación «de última generación», la construcción de megacárceles y el fortalecimiento y «protección» de las Fuerzas Armadas.
Respecto al control territorial, aseguró que apostará por el uso de la autoridad, instituciones fuertes y presencia estatal. Prometió también «gobernar desde las regiones» y recorrer todo territorio colombiano para que «ningún compatriota se sienta abandonado por el gobierno de ‘El Tigre’.
Relación con las otras ramas del poder
De La Espriella antes estuvo frente a 2.500 invitados reunidos en la Arena de la Universidad Santiago de Cali (USC), acompañado por su familia y su gabinete, para realizar su juramentación y recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez (Centro Democrático). Allí prometió gobernar respetando la Constitución.
Desde el Cantón Militar Pichincha detalló que ese juramento incluye respetar la independencia de las ramas de poder, «que constituye la garantía de la libertad». Entretanto, la relación con el Legislativo estará guiada por la transparencia. «El diálogo será institucional bajo el escrutinio permanente de los colombianos», prometió.
«En la Patria Milagro nadie será perseguido por pensar distinto ni privilegiado por respaldar al Gobierno nacional. Las mayorías tendrán derecho de gobernar y las minorías el derecho de controvertir con garantías».
Sobre la rama judicial, ofreció un compromiso armónico y «respeto recíproco». Reiteró que no apostará por una Asamblea Constituyente ni por la extensión de su periodo presidencial.
«Cuatro años son más que suficientes para cumplir el programa. Al cumplir ese término entregaré la presidencia con las instituciones fortalecidas».
Corrupción
De La Espriella ganó con la promesa de erradicar la corrupción, entendida por su equipo como el principal drenaje de los recursos del Estado en el gobierno de Gustavo Petro.
Durante su discurso anunció la implementación de «herramientas modernas para prevenir, detectar y perseguir el uso indebido de recursos públicos», como la inteligencia artificial, sistemas de análisis de datos, tecnologías de trazabilidad digital y herramientas como blockchain.
Pidió, además, al pueblo colombiano que participara activamente en la defensa de lo que pertenece a todos.
«Se acabó la corrupción y viene la prosperidad (…) no habrá impunidad», resumió.
Reforma tributaria y seguridad energética
Para poner «la casa en orden», De La Espriella avisó que, por decreto, congelará el gasto público, radicará una reforma tributaria y eliminará el impuesto al patrimonio.
«Mi objetivo es combatir la evasión y crear un ambiente favorable para la inversión, la producción y el empleo», detalló.
Para aspirar a la prosperidad también señaló la seguridad energética como un eje central de su gobierno.
Entonces, prometió «recuperar» Ecopetrol de los escándalos y pérdidas económicas y anunció una «política firme de exploración y producción de hidrocarburos» y el desarrollo del «fracking responsable y sostenible».
Sobre el fenómeno de El Niño, «le anuncio al país que fortaleceré la generación térmica, protegeré los embalses y diversificaré la matriz energética para reducir nuestra vulnerabilidad frente a las sequías que se avecinan. Eso es lo responsable».