La Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), bajo el liderazgo de su director ejecutivo, Amarildo Correa Obando, inició la implementación de la Metodología para la Determinación de Actividades Agropecuarias de Bajo Impacto en Páramos (MBIP), en cumplimiento de la Resolución 00160 de junio de 2026. Esta herramienta permitirá identificar y evaluar las prácticas productivas que actualmente se desarrollan en predios ubicados dentro de los ecosistemas de páramo, con el propósito de diseñar estrategias de reconversión que garanticen su conservación y sostenibilidad a largo plazo.
El proyecto piloto comenzó en el municipio de San Sebastián, territorio que hace parte de los complejos de páramo Sotará y Doña Juana-Chimayoy. La iniciativa busca promover la transición hacia modelos productivos más sostenibles que contribuyan a la protección de las fuentes hídricas, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que ofrecen estos importantes espacios naturales, fundamentales para el abastecimiento de agua de amplias zonas del departamento.
El director ejecutivo de la CRC, Amarildo Correa Obando, destacó que este proceso se desarrolla en articulación con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), como resultado de la gestión adelantada por la autoridad ambiental. Según explicó, la estrategia fortalece el cumplimiento de la Ley de Páramos y busca consolidar un equilibrio entre la conservación del patrimonio natural del Cauca y el bienestar de las comunidades rurales que habitan en estas zonas de especial importancia ambiental.