El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, solicitó respetuosamente a la honorable Cámara de Representantes que convoque la sesión plenaria del 7 de agosto en la ciudad de Cali, tras las afectaciones que la actividad volcánica en el suroccidente del país ha generado sobre la operación aérea y logística de Popayán, ciudad inicialmente designada por el Senado para la ceremonia de posesión presidencial. El aeropuerto de Popayán ha permanecido cerrado más de una tercera parte del tiempo en los últimos veinte días por cuenta de la caída de ceniza derivada de esa actividad, una circunstancia absolutamente excepcional que hace imposible garantizar las condiciones de seguridad y logística que un acto de esta magnitud exige.
«Mi compromiso permanece intacto. Quiero que mi posesión siga siendo el homenaje que prometí a quienes durante décadas han defendido la libertad, la democracia y la institucionalidad. La vamos a hacer en el suroccidente, como lo dije desde el principio», afirmó el presidente electo, reiterando que la posesión no será un acto protocolario como los de siempre, sino un reconocimiento solemne a los soldados y policías que son los verdaderos héroes de la Patria.
De La Espriella señaló que Cali y el suroccidente colombiano merecen sentir desde el primer día de su gobierno la presencia firme y decidida del Estado en una región que ha sufrido como pocas los embates del narcoterrorismo.
El presidente electo anunció, además, que tan pronto sea investido como presidente de la República, el primer Consejo de Seguridad de su gobierno se realizará en esa región, como señal inequívoca de que el suroccidente colombiano es prioridad desde el primer momento del Gobierno de la Patria Milagro. El llamado al Senado y a la Cámara de Representantes es a adoptar esta decisión con la responsabilidad y la altura que las circunstancias excepcionales demandan.