Versiòn Infobae.
La acción militar, informada oficialmente por el Ejército Nacional a través de su cuenta en X, se desarrolló con la participación de tropas de la Quinta División y la Novena Brigada, apoyadas por el Grupo Delta, la Sijín de la Policía Metropolitana de Neiva y la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo con el comunicado, “en Palermo, Huila, tropas de la Quinta División del Ejército Nacional ubicaron y destruyeron un depósito ilegal con 136 artefactos explosivos improvisados, cordón detonante y pentolita, pertenecientes al GAO-r Bloque Central Isaías Pardo. Este resultado operacional neutraliza capacidades criminales y evita acciones terroristas contra la población civil, la Fuerza Pública y el sector comercial”.
Durante la operación en la zona rural de Palermo, los uniformados localizaron el escondite en la vereda Nilo gracias a labores de inteligencia militar y trabajo interinstitucional.
Material explosivo, objetivo de las disidencias
Según las autoridades, los artefactos pertenecían al Bloque Central Isaías Pardo, estructura armada ilegal vinculada a las disidencias de las Farc lideradas por “Iván Mordisco”.
El material estaba destinado a fortalecer actividades criminales como la intimidación a la población civil, la extorsión y ataques contra la fuerza pública y el sector comercial del Huila. El procedimiento de destrucción, realizado por especialistas del Equipo de Explosivos y Demoliciones (Exde) Delta, se efectuó bajo estrictos protocolos, evitando riesgos para comunidades cercanas y el personal militar involucrado.
El Ministerio de Defensa informó que esta intervención afectó de manera directa las capacidades logísticas del grupo armado y frustró posibles atentados en la región. Ninguna persona resultó herida durante el procedimiento, lo que fue destacado por las autoridades como un factor positivo en el desarrollo de la operación.
Estrategia para fortalecer la seguridad regional
La operación en Huila forma parte de una estrategia más amplia de las Fuerzas Militares para contrarrestar las amenazas de los grupos armados ilegales en el sur del país. El Ministerio de Defensa recalcó que la presencia institucional seguirá reforzándose en el departamento para prevenir hechos violentos y proteger a las comunidades frente a posibles acciones de organizaciones criminales.
La Novena Brigada del Ejército señaló que continuará con operaciones conjuntas junto a organismos judiciales y de policía, con el objetivo de ubicar y destruir depósitos clandestinos similares, debilitar la logística de los grupos armados y mantener condiciones de seguridad para los habitantes del Huila.
Otro golpe a las finanzas ilícitas en la región
En el contexto de la ofensiva militar en el departamento, el Ejército Nacional reportó recientemente la incautación de aproximadamente 500 kilogramos de marihuana de alta pureza en la vereda El Socorro, municipio de Nátaga, Huila.
El cargamento, valorado en más de $650 millones, fue hallado dentro de una camioneta abandonada cerca de un precipicio durante un operativo desarrollado por el Batallón de Infantería Liviana N.° 26 Cacique Pigoanza y el Grupo de Caballería Liviana N.° 11.
De acuerdo con información preliminar, ese alijo pertenecería a la estructura Ismael Ruiz del Bloque Central Isaías Pardo y tenía como destino el mercado ilegal. La incautación evitó la comercialización de cerca de un millón de dosis y representó un golpe directo a las finanzas de la organización, que utiliza estos recursos para fortalecer su capacidad armada y ejercer presión sobre la población y los gremios productivos del Huila.
El despliegue de unidades militares en corredores viales estratégicos obliga a las organizaciones al margen de la ley a modificar rutas y buscar caminos alternativos, dificultando el transporte de economías ilícitas.
Las autoridades anunciaron la coordinación con organismos de tránsito para establecer controles móviles en rutas clave como la I-24, con el fin de bloquear los corredores de movilidad de los grupos criminales.