Versiòn diario El Tiempo.
Por primera vez en muchos años, el país volvió a ver a un Procurador General que ‘regañó’ al Presidente de la República. Gregorio Eljach le exigió a Gustavo Petro que no utilice el cargo que ostenta para hacer proselitismo político.
En diálogo con EL TIEMPO, el Procurador advierte que vendrán consecuencias para quienes participen indebidamente en política y cuestiona los beneficios de órdenes de captura que ha dado el Gobierno a voceros de grupos ilegales en época electoral.
¿Cuál es el papel que ha jugado la Procuraduría con la estrategia de Paz Electoral?
La Paz Electoral fue exitosa en su primera versión, respondió a un clamor generalizado porque había mucha incertidumbre, y la verdad es que las elecciones salieron bien. Todo el mundo pudo votar, no hubo ningún fraude, tampoco hubo violencia, no hubo ninguna situación que lamentar, pero sí aprendimos entre todos a articularnos. Esa fue una iniciativa entre el Contralor General, el Registrador Nacional y yo para brindar una protección a las instituciones, que era lo que estaba en juego.
¿Y qué viene en su segunda fase?
La hemos llamado Paz Electoral II, con un énfasis en evitar que los servidores públicos incurran en indebida participación en política. Vamos a hacer más fuerza para que volvamos a ese espíritu de colombianidad, de defender el derecho sagrado que todos tenemos a poder ir a votar, que votemos en forma libre, que la votación sea transparente, que no haya ningún tipo de sesgo, que además haya mucha seguridad, que podamos votar a conciencia y, al final de todo, que se respeten los resultados que digan las urnas. Tenemos un aparato electoral muy refinado, con mucha veeduría internacional, con participación de todo el establecimiento. Tenemos la tranquilidad de que se viene preparando de la mejor manera posible para brindar el mejor resultado.
¿Cuál es su plan con esta segunda fase?
Mi interés es que con esta campaña de no a la indebida participación en política bajemos los indicadores de procesos disciplinarios. Si bajan, quiere decir que ganamos, porque estamos haciendo prevención y educando a la gente para que no se meta en problemas. No vine a cortar cabezas, vine a prevenir.
Y en ese orden, el jueves participará en un evento para hablar de los detalles de la contienda…
Este jueves es la gran concentración para proteger las instituciones. Vamos a estar Procuraduría, Registraduría y Contraloría. Todos los funcionarios estamos convocados y nos vamos a vestir de amarillo Paz Electoral. Lo que queremos es enviarles un mensaje a los colombianos de que aquí están los organismos de control, que no pertenecemos a ninguna rama del poder público, y que lo que tenemos es que proteger la institucionalidad. Se lanzará un último llamado para que todos renovemos ese espíritu de creer en nuestras instituciones y no dejarnos derrotar por el pesimismo, porque los violentos no nos vayan a ganar la partida. El derecho a elegir libremente es de todos nosotros, lo vamos a defender.
Usted ya suspendió a funcionarios por supuesta participación en política, una de ellas, la embajadora en Haití. ¿Qué advertencia hace a servidores públicos?
Que recuerden que si se pasan de la línea que no se debe cruzar e incurren en conductas que están catalogadas como indebidas, van a tener la sanción correspondiente. Desafortunadamente, no podemos producir unos resultados definitivos tan rápido como quisiéramos, pero se van a producir. Queremos prevenir, evitar que la gente se meta en problemas.
Gobernadores y alcaldes han denunciado casos de constreñimiento electoral de grupos ilegales que supuestamente han presionado a la gente para que salga a votar. ¿Qué han encontrado?
Ha habido mucho anuncio en redes, pero poca prueba. Es la verdad. Venimos pidiendo que nos ayuden a tener algunos elementos de conocimiento de los hechos, no de la suposición o de la anticipación a lo que podría suceder. Tenemos informaciones genéricas que Colombia conoce, yo les he transmitido a la cúpula militar, al Ministerio del Interior para que nos mantengan informados de qué es lo que puede estar pasando. Hasta donde se nos ha dicho, han encontrado conductas de carnetización en algunas zonas cocaleras que están dominadas por grupos criminales que viven del narcotráfico y de explotar al campesino. Pero no hay una prueba fehaciente de que eso sea para votar en contra o a favor de alguien. Si llega a pasar, ahí está la Fiscalía atenta.
El Contralor le pidió al Ejecutivo respetar la independencia no solo judicial, sino también para los entes de control. ¿Se une a su llamado?
Me uno radicalmente al llamado de él y al del Registrador –que también ha sido objeto de ataques injustificados–, de poner en duda su honorabilidad y erosionar la confianza que necesita un proceso electoral. Porque el elemento fundamental de la elección es la credibilidad. Descalificar a los órganos de control no conduce a nada bueno. Yo también he sido objeto de ataques, a veces personales, a veces institucionales. Pero hay una cosa que nos anima siempre, y es que pueden hacer lo que sea, pero ahí están los órganos de control. Por eso es sabia la democracia, cuando además de las tres ramas del poder público, también están los órganos de control, que garantizan que el juego realmente sea en defensa de la institucionalidad.
Usted llamó al presidente Gustavo Petro a que no utilice su poder para hacer proselitismo. ¿Qué lo llevó a emitir ese mensaje?
La Rama Ejecutiva es la superpoderosa frente a las demás, y el Presidente, como jefe de la administración pública del Estado, tiene unos poderes exorbitantes y la influencia que tiene sobre la sociedad es muy grande. A eso agreguémosle la influencia que no conocía Colombia de las redes, del mensaje instantáneo, del uso a veces exagerado de transmitir el estilo personal a través de esa tecnología, pues nos tiene a veces sorprendidos y a veces causa malestar, particularmente a mí, yo que he sido víctima de eso. Entonces, lo que hemos querido es llamar la atención con una limitación.
¿Con cuál limitación?
El Procurador no puede ni siquiera investigar ni acusar al Presidente por ese régimen presidencialista; solo un órgano, que es la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara. Ese órgano está, y Colombia sabe de los pocos resultados que han salido, no ahora, históricamente. Pero también el Congreso ha sido ausente. Ellos tienen un instrumento de control político inmediato, que es el debate conducente a censura. Si hay unos ministros que los partidos de oposición se quejan por todas partes en las redes de que los ministros se la pasan interviniendo indebidamente en política, ¿por qué no acuden a sus militantes de la oposición, que son congresistas, a convocar unos debates de control político que pueden conducir a censura y que dan resultados inmediatos? Pero como no puedo acudir contra el Presidente, debo advertir.
Y ahí es que le hace entonces un llamado a Petro…
Claro, ni siquiera lo he invitado, le he exigido, le he advertido que no puede pasarse de ese límite por un estilo personal, porque uno no ve allí la mala fe manifiesta, pero sí es pernicioso. Es nocivo que una persona que representa la unidad de todos los colombianos, a quien todos tenemos que acatar casi que con reverencia republicana, tenga ese manejo de su lenguaje personal, del uso de sus redes. Independiente, y lo he dicho también con claridad, que el Presidente tiene derecho a defender su obra de gobierno, lo que no puede es erosionar las otras instituciones, atacarlas sin justificación o por lo menos por fuera de los mecanismos que la propia Constitución establece.
Es nocivo que una persona que representa la unidad de todos los colombianos, a quien todos tenemos que acatar casi que con reverencia republicana, tenga ese manejo de su lenguaje personal, del uso de sus redes.
gregorio eljachProcurador general
Justo estamos en una época electoral en la que hay más tensión…
Claro, estas épocas son de mucha sensibilidad, a veces de incertidumbre. Por eso empezó la Paz Electoral, porque mucha gente no sabía si iba a haber elecciones, si iba a haber constituyente. Esas son estrategias políticas comunicacionales, pero la verdad es que las instituciones hay que hacerlas respetar. Yo cumplo con ese mandato hasta donde yo puedo. No me puedo salir de mi marco, pero la invitación es a que todos nos tranquilicemos, nos serenemos; no nos vamos a jugar la vida en la elección del domingo, el Estado seguirá, la sociedad seguirá, las instituciones tendrán que seguir, como le enseñan a uno desde los primeros semestres. De hecho, los hombres pasan, las instituciones se quedan.
Hace unas semanas el Tribunal de Cundinamarca le prohibió temporalmente al presidente Petro pronunciarse sobre fraude electoral sin pruebas. ¿Cuál es su opinión frente a los mensajes del mandatario?
Ha habido un cambio después del pronunciamiento del Tribunal, en el entendido de que, por lo que sé, el Presidente no ha vuelto a acusar a personas de que hayan cometido cosas que ni siquiera han sucedido. Lo que él viene advirtiendo es que hubo un fallo en 2018 que no se ha cumplido y entonces dice que está en desacato. Y ese no cumplimiento implica que seguimos con el mismo mecanismo tecnológico, que es el software. Es una hipótesis, ya no la está planteando como un hecho. Yo no me molesto porque haya advertencias, dudas, pero ya ir a acusar y a dar por cierto cosas que no han sucedido, ese es otro camino. De manera que con el Presidente coincidimos y lo vengo acompañando en dos cosas.
¿Y cuáles son esas coincidencias, Procurador?
Una es que tenemos una legislación anacrónica. Nos regimos en materia electoral por un código del año 1986, antes de la Constituyente. Entonces, lo hemos venido armando a retazos y dos veces el Congreso expidió leyes estatutarias para actualizar y modernizar el sistema electoral, y dos veces la Corte Constitucional dijo que no estaba acogido a la Constitución. Y la otra es en relación con la necesidad de que el Estado sea soberano en el manejo de la información electoral.
¿Cuál es su análisis de la suspensión de órdenes de captura de voceros de grupos electorales en plena época electoral?
Hay que ser muy serios en esto. Una cosa es que eso es una política legítima, pública, que fue aprobada por el Congreso, que pasó por la Corte Constitucional y él la viene ejerciendo. Otra cosa es que por ese solo hecho no convierte en exitosa esa política. Y las dificultades están a la vista. Los resultados que se anunciaban en un principio, en una especie de diálogos simultáneos con múltiples sectores, de muchas manifestaciones diferentes de violencia, con muchos orígenes distintos, pues es una apuesta arriesgada, bastante pretenciosa. Pero los resultados, a tantos meses de Gobierno, estamos esperando que ojalá sucedan. Los resultados en la realidad no nos hacen ser muy benévolos frente a lo que se esperaba al principio, eso hay que decirlo porque es palmario.
¿El domingo qué papel jugará la Procuraduría?
Venimos preparándonos porque nos toca también la función de participación en los procesos, y para participar bien y poder estar en tiempo real, nos venimos preparando desde el punto de vista tecnológico. El Ministerio de Hacienda nos ha apoyado y vamos a poner en servicio lo que llamamos aquí ‘piso 13’. Es una sala de muy alta tecnología que nos conecta en tiempo real con cualquier sitio físico, geográfico, del territorio colombiano, incluso con las embajadas. De manera que vamos a tener información e interacción con la ciudadanía para recibir quejas.
Por último, ¿qué responde a sus críticos, que le piden por redes que tome decisiones rápido?
Veo una cosa muy positiva en eso y es que hay una credibilidad muy grande y creciente en la Procuraduría. En otras condiciones, la gente ni se acordaba de la Procuraduría, ahora se le exige porque la gente está tomando nueva confianza. ¿Pero qué hay? Que la gente no conoce que aquí tenemos procedimientos, tenemos que garantizar el debido proceso, el derecho a la defensa, la presunción de inocencia. Las cosas se demoran. Entonces, la actuación nuestra es inmediata para conocer los hechos. Generalmente, todas estas denuncias que salen en medios, en redes, no tienen ningún tipo de prueba. Todo eso es un trámite muy largo y por eso hay unos que a veces, de muy mala fe, exigen resultados inmediatos, cuando, exigiéndonos eso, a lo que nos están invitando es a que prevariquemos, a que rompamos la norma por un afán mediático.