Versiòn Infobae.
El 15 de mayo de 2026, las disidencias de las Farc comunicaron la suspensión de operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública en el territorio colombiano desde las 12:00 a. m. del 20 de mayo hasta las 12:00 a. m. del 10 de junio, en coincidencia con las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo.
El grupo armado señaló en su pronunciamiento que la decisión tiene como finalidad permitir que toda la población habilitada para votar ejerza su derecho sin ninguna interrupción.“Brindar condiciones de tranquilidad suficientes para que los colombianos puedan acudir masivamente a las urnas”, expuso, advirtiendo que mantendrán el derecho a la legítima defensa frente a eventuales ataques de la Fuerza Pública de Colombia, fuerzas estadounidenses u otros actores armados durante el periodo establecido.
“Nos reservamos el derecho a la legítima defensa ante cualquier agresión de las fuerzas del Estado colombiano o estadounidense, u otro actor armado contra nuestras unidades”, puntualiza el escrito.
“Rechazamos los actos de manipulación mediática y política” que buscarían emplear sus acciones como instrumento para “imponer en las urnas una visión retrógrada”.
En este contexto, las disidencias expresaron la necesidad de una paz con justicia social, una salida política al conflicto, mejoras para el pueblo colombiano y transformaciones estructurales en el país. “La paz con justicia social, la solución política al conficto social y armado, el bienestar del pueblo colombiano y las trasformaciones estructurales para nuestro país siempre han sido nuestro horizonte político”.
Paralelamente, pidieron que la suspensión no sea utilizada en favor de agendas de “guerrerismo, politiquería y paramilitarismo” asociadas a algunos candidatos, y concluyeron su mensaje manifestando plena confianza en la “sabiduría del pueblo colombiano” para prevalecer en la decisión sobre el futuro nacional.
Audios de jefe de las disidencias de las Farc que salpican a Iván Cepeda y amenazas en Guaviare
A dos semanas de las elecciones presidenciales en Colombia, las disidencias de las Farc encabezadas por Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, estarían presionando a comunidades rurales en Guaviare, Meta y Caquetá para condicionar el apoyo electoral. Según audios difundidos por Noticias RCN, el grupo armado exigiría a los habitantes presentar un carné obligatorio bajo amenaza de perder tierras y con cobros de hasta $200.000.
El informe de inteligencia citado por el mismo medio identifica a alias Rogelio Benavidez como responsable directo de esta comunicación, empleado para forzar a las poblaciones rurales del sur colombiano. El objetivo sería asegurar respaldo para el senador Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico, según la información divulgada por el noticiero.
En la grabación difundida, se escucha: “Ojalá gane Cepeda, el compañero Cepeda juepuerca (sic), porque ahí sí lo vamos a apretar otros cuatro años nosotros”. La amenaza incluyó advertencias explícitas sobre represalias: “El que no tenga el carné paga 150 o 200.000 pesos o si no, se va del territorio. ¿Usted qué prefiere? ¿Perder su pedazo de tierra por no pagar un carné? Uno que tiene el fusil lo doblega porque lo doblega”, declaró el presunto cabecilla.
Los habitantes que rechacen el proceso de carnetización serían objeto de intimidación y podrían enfrentar la pérdida de sus propiedades, conforme a los testimonios recogidos por el medio. En otra parte del audio, el interlocutor agrega: “Los voy a apretar y como debe ser, con multas bien altas. Así me les toca vender las gallinas (…) para pagarme la multa”.