El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural pone en marcha la fase de implementación del Programa Nacional de Biofábricas, una iniciativa que busca transformar los sistemas de producción agropecuaria del país mediante el fortalecimiento de la industria local de bioinsumos, la transición agroecológica y la soberanía alimentaria.
Esta iniciativa hace del Gobierno del Presidente Gustavo Petro, que sitúa la protección de los territorios, la producción sostenible y la soberanía alimentaria como ejes centrales de la transformación del campo colombiano.
El programa otorga apoyo técnico y económico para la adecuación, dotación y fortalecimiento de biofábricas familiares, comunitarias y regionales, con un enfoque especial en organizaciones de pequeños productores en consonancia con La Revolución por La Vida.
Además responde a cuatro propósitos centrales: el fortalecimiento técnico y económico de las organizaciones productoras de bioinsumos; la reducción de la dependencia de insumos agropecuarios importados mediante el desarrollo de una industria local con estándares de calidad y sanidad; el impulso de modelos de «agriculturas para la vida», con prácticas sostenibles, bajas en carbono y que contribuyan a la mitigación del cambio climático; y la formalización de biofábricas —especialmente las regionales— para que obtengan sus registros ante el ICA y normalicen su producción.
Así mismo, prioriza 21 departamentos —entre ellos Tolima, Antioquia, Boyacá y Nariño— y 279 municipios seleccionados bajo criterios de vocación agropecuaria y presencia de iniciativas previas.
Para esta primera, se han destinado recursos por un valor de hasta $36.861 millones, a ejecutarse en un período inicial de 15 meses. También se han priorizado 146 biofábricas que recibirán apoyo técnico y económico.
La intervención abarca tres niveles. Biofábricas familiares (de 5 a 10 productores), comunitarias (de 11 a 50 productores) y regionales (más de 51 productores). Se estima que los bioinsumos producidos podrán emplearse en un total de 647.333 hectáreas a nivel nacional.
Implementación de los Planes de Inversión
Tras la validación de requisitos, las organizaciones beneficiadas inician la ejecución de sus Planes de Inversión, garantizando la implementación técnica de los recursos. El proceso incluye asesoría en campo para mejorar los procesos de transformación de organismos vivos y optimizar las infraestructuras productivas, la activación de órdenes de pedido para la adquisición de maquinaria, herramientas y materiales a través de proveedores habilitados, y la realización de visitas técnicas de monitoreo para medir la eficiencia operativa, la productividad y el impacto ambiental de las inversiones.
Un ejemplo del alcance del programa es la Asociación Agropecuaria Protectora de Agua y Suelos (ASOPROCAS), ubicada en la vereda Buenos Aires del municipio de Chaparral, Tolima. Con 10 años de experiencia y una integración mayoritariamente femenina —5 de sus 7 asociados son mujeres—, ASOPROCAS produce actualmente 1 tonelada de fertilizantes sólidos y 400 litros de líquidos por año.
Gracias al programa, la asociación proyecta duplicar su producción de sólidos a 2 toneladas anuales e incrementar la de líquidos a 2.000 litros por año. El plan de inversión contempla la construcción de una bodega de almacenamiento, la adecuación de un andén de carga y la extensión del servicio de energía eléctrica, así como la entrega de maquinaria estratégica: un picapasto PP-300 con motor eléctrico, báscula digital e insumos para estandarizar sus productos. La asociación fortalece los cultivos de cacao y cítricos en la región, contribuyendo a reducir el uso de fertilizantes de síntesis química y a consolidar una producción local más soberana y sostenible.
Con estas acciones, el Gobierno nacional le cumple a la transición agroecológica en Colombia.