El secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, advirtió sobre la llegada masiva de integrantes del pueblo Misak a la capital del país, procedentes del resguardo La María de Piendamó, en el departamento del Cauca. Según el funcionario, la movilización involucra a más de 500 personas y responde a la necesidad de exigir garantías territoriales al gobierno nacional.
La Administración Distrital activó equipos de Diálogo, Derechos Humanos y Asuntos Étnicos para acompañar la llegada de los Misak a Bogotá – crédito @GobiernoBTA/X
Llegada de indígenas a la capital
El secretario de Bogotá informó que los indígenas Misak llegaron a Bogotá y se encuentran en las oficinas de la Agencia Nacional de Tierras y la Agencia de Desarrollo Rural en el Centro Administrativo Nacional (CAN).
“En esta zona se encuentran diferentes sedes de entidades nacionales que pueden ver alterado su normal funcionamiento, por lo que los espacios de conversación deben ser oportunos. Nuestros equipos distritales han estado desde la madrugada en terreno, atentos y monitoreando el desarrollo de esta jornada. Seguimos listos desde la Alcaldía de Bogotá para contribuir a una salida pronta”.
La Secretaría de Movilidad de Bogotá informó en sus canales oficiales cerca de las 8:50 a. m. que hay “cierre vial en inmediaciones a Plaza de Bolívar, en la carrera 8 con calle 12, por posible manifestación”.
Por esto, agentes Civiles y Tránsito Bogotá, realizan monitoreo de las condiciones de movilidad en el sector.
Reacciones de la llegada del grupo de indígenas
El viceministro del Diálogo Social, del Ministerio del Interior, se refirió al mensaje del Gustavo Quintero: “Señor secretario de Gobierno lamento que usted utilice la movilización social como arma política y denota nuevamente un racismo estructural desde la institucionalidad. Tal vez no esta enterado, pero desde ayer estamos coordinando con la Secretaria de Gobierno, quien si escucha. Los temas son de país. Dado que usted veo que no conoce las realidades de Colombia”.
“Es importante que recuerde que Bogotá al ser la capital de un país históricamente centralizado, es el epicentro de las protestas. Lo invito a leer algo de historia regional colombiana y menos de teoría foránea que tanto idolatra usted”, concliuyó diciendo en su cuenta de X.
La caravana representó un esfuerzo logístico considerable, evidenciando la determinación del resguardo Guambía por visibilizar sus demandas ante el Ejecutivo.
El martes 21 de abril, una caravana de indígenas Misak del resguardo Guambía arribó al centro de Bogotá y generó una jornada de tensión ante las instalaciones de la Cancillería.
La movilización no solo representó la llegada de un grupo numeroso: estuvo marcada por el despliegue de 22 chivas que recorrieron el país desde Silvia, en el Cauca, hasta la capital.
El desplazamiento de la comunidad Misak tuvo como propósito central exigir garantías para la protección de sus derechos humanos, reclamar medidas frente a la violencia armada y urgir la implementación de la reforma agraria. La protesta buscó forzar la apertura de un espacio de diálogo formal con representantes del Gobierno nacional.
Exigencias del grupo indígena
La llegada de la caravana indígena coincide con una jornada que incluye las exequias del exvicepresidente Germán Vargas Lleras., Quintero solicitó apoyo interinstitucional: “Como Administración Distrital, dispondremos de los equipos de Diálogo, Derechos Humanos y Asuntos Étnicos para ayudar a gestionar su arribo”.
El secretario de Gobierno también hizo un llamado específico al Ministerio del Interior para que se activen mecanismos de diálogo: “Le solicitamos desde ya al Ministerio del Interior que se coordinen oportunamente los espacios de conversación y que se busque una salida pronta a la situación”.
La petición busca evitar tensiones y garantizar la seguridad tanto de la comunidad Misak como de la ciudadanía en general.
El funcionario recalcó la magnitud del traslado, destacando la urgencia de coordinar acciones institucionales.
Los propios líderes Misak manifestaron que el objetivo central de su llegada a la capital es reiterar ante el Ejecutivo la exigencia de protección de sus territorios ancestrales. “Según su propia versión, vienen nuevamente a reclamarle al Gobierno Nacional garantías en sus territorios”.