Versiòn diario El Colombiano.
El presidente Gustavo Petro lamentó la muerte del exvicepresidente Germán Vargas Lleras y destacó su papel como contradictor político.
“Tanto en el Senado como en campaña se comportó como un gladiador”, escribió el mandatario en X.
Además del primer mandatario, la muerte de Germán Vargas Lleras genera una ola de reacciones desde distintos sectores políticos del país, incluidos aliados, opositores y antiguos contradictores ideológicos, que coincidieron en resaltar su carácter, capacidad de debate y peso en la democracia colombiana.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez aseguró en X que “en mala hora de la Patria muere Germán Vargas Lleras” y sostuvo que su partida ocurre “en el momento que la democracia más necesitaba de su verticalidad”. Uribe destacó además “sus férreas convicciones democráticas”, su capacidad de estudio y “el afán por el bienestar general”
Añadió que, tras su liberación, pudieron reencontrarse “como si el tiempo no hubiera pasado, siempre con sincero afecto”.
El exmandatario Juan Manuel Santos también lamentó la partida de Germán Vargas Lleras: “Muy consternados por la muerte de Germán Vargas Lleras. Lamentamos profundamente su partida. Gran parlamentario, ministro y vicepresidente. Fue un coequipero excepcional, con un conocimiento profundo del país y una inmejorable capacidad de ejecución al servicio de Colombia. Nuestras condolencias a su hija Clemencia, a su nieto Agustín y a todos sus seres queridos”.
Por su parte, la senadora y candidata Paloma Valencia calificó a Vargas Lleras como “un gran estadista y un incansable gladiador por Colombia y su democracia”. Señaló además que su fallecimiento deja “un vacío enorme en el corazón de la oposición” y advirtió que “hará mucha falta su voz firme a la patria en estos momentos difíciles”.
Por su parte, el congresista y también aspirante presidencial, Iván Cepeda, expresó sus condolencias a la familia y seguidores políticos del dirigente de Cambio Radical. “A pesar de nuestras diferencias, tuvimos una relación cordial y respetuosa”, afirmó
A las condolencias también se suma el expresidente Iván Duque, quien trinó: “recibo con dolor la muerte de Germán Vargas Lleras. Construimos una amistad personal sólida y siempre lo recordaré como un verdadero hombre de Estado, un patriota comprometido con las ideas para construir un mejor país”.
El exjefe de Estado dijo que de Germán Vargas Lleras aprendió “la competencia de las ideas y en el diálogo franco sobre la realidad de Colombia. Nuestro país pierde a uno de sus mejores hombres, y quienes lo respetamos mantendremos vivo su legado. Con María Juliana y mis hijos expresamos solidaridad a todos sus seres queridos y nos unimos en oración”.
Vargas Lleras fue una de las figuras más influyentes de la política colombiana. Abogado de la Universidad del Rosario, llevó la política en la sangre: fue nieto del expresidente liberal Carlos Lleras Restrepo.
Su carrera transitó desde el Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán hasta convertirse en el jefe natural del partido Cambio Radical, consolidándose a lo largo de las décadas como un símbolo de la política tradicional, la maquinaria regional y la gestión de infraestructura.
El excongresista Vargas Lleras forjó su carácter político en las décadas más violentas del país. Inició su carrera como concejal de Bogotá en los años ochenta y posteriormente saltó al Senado. Su postura de línea dura contra las guerrillas lo convirtió en blanco de múltiples atentados terroristas por parte de la extinta guerrilla de las FARC.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) lo acreditó oficialmente como víctima por dos atentados terroristas ocurridos en Bogotá, ambos reconocidos por ese antiguo grupo armado.
El primero ocurrió el 13 de diciembre de 2002, cuando Vargas Lleras, entonces senador, recibió en su oficina del Congreso un paquete que aparentaba ser un regalo. En su interior había un libro cargado con explosivos. Al abrirlo, el artefacto detonó y le causó graves heridas: perdió tres dedos de la mano derecha. Según versiones de la época, la carga de C4 solo explotó parcialmente, lo que evitó una tragedia mayor.
Tres años después, el 10 de octubre de 2005, volvió a ser blanco de un ataque. Esa noche, tras salir del programa Hora 20 de Caracol Radio, un carro bomba fue activado al paso del vehículo blindado en el que se movilizaba, en inmediaciones de la calle 69 con carrera 9, en Bogotá.
Vargas Lleras salió ileso gracias al blindaje de su automóvil, pero la explosión dejó nueve personas heridas, entre ellas varios de sus escoltas, además de graves daños materiales en la zona.
Ambos atentados marcaron su trayectoria pública y reforzaron su imagen como uno de los dirigentes más firmes contra la subversión en Colombia.