Como parte de la conmemoración de sus 200 años de historia y gracias a una iniciativa impulsada por la administración universitaria, en articulación con el estamento estudiantil, el Consejo Superior, a través del Acuerdo Superior 012 de 2026, aprobó una amnistía académica dirigida a personas que, por diversas circunstancias personales, económicas o sociales, no pudieron concluir su formación de pregrado y quedaron sin opción de titularse. Así, esta medida busca abrir nuevamente las puertas a quienes debieron interrumpir su camino educativo, reconociendo que detrás de cada historia inconclusa hay proyectos de vida que merecen una segunda oportunidad, “Esta es una meta que nos trazamos en el marco de nuestro Plan de Desarrollo Institucional, escuchando las necesidades que fueron planteadas por nuestros estudiantes. Es un trabajo en equipo con la Vicerrectoría Académica para seguir transformando vidas y para seguir entendiendo que la Universidad es #PatrimonioDeTodos”, manifestó notablemente emocionado el rector Deibar René Hurtado Herrera, al anunciar esta gran noticia.
Se trata de una amnistía que permitirá solicitar reingreso durante los periodos académicos 2026-1, 2026-2 y 2027-1. Una vez presentada la solicitud, la Universidad realizará un estudio detallado de la historia académica de cada aspirante y, de manera excepcional, podrá reconocer las asignaturas aprobadas que sean equivalentes al plan de estudios vigente del programa. Esto significa que muchas personas podrán retomar su proceso formativo sin empezar desde cero, reincorporándose al programa que actualmente tenga registro calificado activo y avanzando hacia la culminación de su pregrado.
No obstante, es importante anotar que debido a posibles cambios curriculares, como modificaciones en créditos, contenidos, metodologías o naturaleza de las asignaturas, algunos estudiantes podrían necesitar cursar nuevamente materias previamente aprobadas. Aun así, la medida representa un alivio significativo, pues elimina los efectos académicos negativos acumulados y permite reconstruir el recorrido universitario desde lo ya logrado. El trámite implicará costos administrativos equivalentes a una inscripción de primer semestre, mismos que serán necesarios para el análisis académico correspondiente.
Este anuncio supone una alegría conjunta, toda vez que la iniciativa aplica para todos los programas de pregrado con registro vigente, siempre y cuando la persona no haya sido beneficiaria de amnistías anteriores, no tenga sanciones disciplinarias, no haya perdido más del 50 % de las asignaturas matriculadas en su primer semestre ni cancelado dicho periodo, y se encuentre a paz y salvo con nuestra institución. Además, cabe resaltar que desde 2019 no se adoptaba una medida de este tipo, lo cual subraya su carácter excepcional y su profundo sentido social.
“Está enfocada en los estudiantes de pregrado porque reconocemos que es pertinente y necesario generar condiciones para que aquellas personas que por situaciones socioeconómicas o personales perdieron su posibilidad de graduarse, y que hoy, en el marco del bicentenario tengan opciones al alcance de la mano, recordando que el patrimonio más valioso de la Universidad del Cauca son las personas”, expresó la doctora Aída Patricia González Nieva, Vicerrectora Académica, quien se siente complacida por ser parte de la historia que permite brindar una nueva oportunidad a esos Unicaucanos y Unicaucanas que siguen creyendo en el poder de sus metas.
Con esta decisión, nuestra casa de estudios reafirma su compromiso con la inclusión, la permanencia y la transformación de vidas a través de la educación superior, demostrando que nunca es tarde para volver, terminar lo empezado y convertir los sueños postergados en logros concretos que impacten a las familias, a la región y al país.
Próximamente, estaremos compartiendo -por nuestros canales oficiales- todos los detalles de la reglamentación; misma que será emitida por el Consejo Académico y que se convertirá en la guía específica para quienes deseen ser cobijados por esta amnistía.