Centenares de ciudadanos acuden diariamente a la oficina de atención al cliente de la Compañía Energética de Occidente (CEO), ubicada en el segundo piso del Centro Comercial Campanario, para exigir explicaciones frente a las altas tarifas y las presuntas deficiencias en la prestación del servicio de energía. Las extensas filas y las constantes reclamaciones evidencian el inconformismo de la comunidad, que solicita mayor claridad en la facturación y respuestas concretas a sus inquietudes.
El malestar aumentó luego de que la CEO asumiera también el recaudo del servicio de aseo que en la ciudad presta la empresa Urbaser, situación que, según los usuarios, ha generado un incremento considerable en el valor total de las facturas. Ante este panorama, varios ciudadanos han pedido la intervención de la Personería de Popayán, con el fin de que revise posibles irregularidades y garantice la protección de los derechos de los consumidores en la capital caucana.