Han jugado, pintado, cantado, han hecho danza y han construido lazos entre ellos. De pintar armas y personas escondidas o disparando, los trazos ahora tienen color, dibujan niños felices jugando y estudiando. Así ha sido el cambio que han tenido más de 120 niños, niñas y adolescentes que hacen parte de las Agendas de Niñez y Juventud que se desarrollan en la vereda El Tablón de Jambaló, y en el resguardo indígena de Pueblo Nuevo, en Caldono, en el departamento del Cauca.
La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) acompaña estas agendas en 16 zonas del país, donde las y los participantes identifican los espacios seguros que hay en su municipio: la escuela, su casa, las canchas; pero, también reconocen el miedo, los sitios inseguros, donde no se sienten en confianza, como los caminos solitarios y oscuros.
En lo que va de este 2026 y en el marco de la fase tres de las Agendas, se han realizado varios encuentros, en los que no solo han participado los niños, niñas y jóvenes, sino también representantes institucionales, comunitarios, padres y madres de familia.
«Venimos a esta actividad porque nuestros hijos son nuestra responsabilidad, porque verlos crecer en un territorio en paz es lo que deseamos. Yo quiero ser una mamá presente, que dé consejos, no como me pasó a mí que estaba muy sola y por eso me desvié del camino», señala Nidia Ipia, madre y firmante de paz del resguardo de Pueblo Nuevo, en Caldono.
Ella, al igual que otros padres y actores del territorio, participó del ‘Encuentro por la vida, la niñez y la juventud’ que se hizo recientemente en Caldono, en el que reflexionaron sobre las necesidades en temas de educación, salud y familia, cómo resolverlas y seguir siendo ‘guardianes de las semillas’ en el territorio.
“Esta apuesta no podemos hacerla solos, debemos todos aportar a la protección de la niñez en los territorios, especialmente cuando están tan distantes de lugares donde pueden tener acceso a la oferta que garantice sus derechos. Estoy segura de que desde la familia y los colegios podemos hacer esa labor de guardias, de protectores”, señaló Olga Guetio, madre y firmante de paz.
Estas agendas que ya han avanzado con el análisis territorial de riesgos, la cartografía social de los factores protectores y factores de riesgo, y el mapa de actores con las ofertas que hay en el territorio para la comunidad; también ya tienen una serie de propuestas con los intereses de los niños, las niñas y los jóvenes; las cuales tienen que ver con más espacios deportivos, fortalecimiento de la música y danza tradicional, tener caminos seguros, actividades culturales permanentes, y fortalecimiento al liderazgo juvenil y comunitario.
En departamentos como el Cauca, las Agendas de Niñez y Juventud son de gran importancia, ya que a través de ellas se busca que no haya más niñas y niños vinculados a la guerra.
A finales de febrero será la acción simbólica de cierre de la fase 3 de las Agendas de Niñez y Juventud en Jambaló y Caldono, ahí se realizarán concursos de juegos tradicionales, danza y arte como gestos de amor, para que se encuentren la niñez y la juventud de estos territorios que no quieren vivir más bajo el velo del conflicto armado.