La Unidad de Restitución de Tierras (URT), a través de la Dirección de Asuntos Étnicos (DAE), logró el pasado 10 de febrero que la justicia ordenara el restablecimiento de derechos territoriales de las familias del Resguardo Indígena Burujón, ubicado entre Valle del Cauca y Chocó, como respuesta a las graves afectaciones causadas por el conflicto armado y con el propósito de garantizar su pervivencia y autonomía.
El fallo reconoce que las familias que integran el resguardo, pertenecientes al pueblo originario Wounaan, fueron víctimas de desplazamiento forzado y confinamiento en su territorio colectivo. Por ello, dispone medidas integrales de restitución, protección y reparación para garantizar su permanencia cultural y territorial.
La sentencia constituye un avance sustancial en la garantía de los derechos territoriales colectivos de esta comunidad indígena, cuyo territorio —legalmente constituido desde 1983 en la cuenca del río San Juan— ha sido históricamente golpeado por la presencia de actores armados.
A través de la DAE, la Unidad acompañó el proceso judicial mediante la documentación de las afectaciones territoriales, la construcción probatoria y la articulación institucional requerida para sustentar la demanda étnica, contribuyendo a que la justicia reconociera el derecho del pueblo Wounaan a la restitución de su territorio ancestral.
La decisión judicial también ordena medidas orientadas a garantizar el retorno seguro, la protección del territorio colectivo y el gobierno propio de la comunidad.
Con esta decisión judicial, el Estado colombiano avanza en la reparación integral de los pueblos indígenas afectados por el conflicto armado, y ratifica que la restitución étnica es un pilar fundamental de la construcción de paz en el país.