El Gobierno nacional desplegó una intervención integral en la cuenca baja del río Sinú para atender a las familias campesinas y pescadoras afectadas por las recientes inundaciones en Córdoba.
La jornada, liderada por la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, priorizó el levantamiento de daños, la reactivación productiva y la adaptación de los sistemas agropecuarios a la dinámica del agua.
La ministra, junto con equipos técnicos de gestión del riesgo y de tierras, recorrió Lorica y Purísima, donde dialogó con productores, asociaciones y comunidades ribereñas.
En los encuentros, los habitantes expusieron las pérdidas en cultivos, semovientes e infraestructura rural derivadas de los desbordamientos y anegamientos prolongados.
Medidas para restablecer producción y reducir la vulnerabilidad
En el marco de la emergencia económica vigente, el sector Agricultura anunció un paquete de acciones orientado a recuperar la capacidad productiva y disminuir la exposición a eventos climáticos extremos:
1. Ordenamiento y recuperación de áreas de manejo hídrico
Intervención en ciénagas y playones de carácter público para fortalecer su función de regulación natural, disminuir riesgos de inundación y proteger medios de vida rurales.
2. Reubicación productiva hacia zonas de menor riesgo
Acompañamiento técnico para trasladar y rediseñar cultivos en áreas más seguras, incorporando criterios de adaptación climática y uso sostenible del suelo.
3. Alivios y financiamiento para pequeños productores
Implementación de líneas de crédito y apoyos financieros que permitan refinanciar pasivos, facilitar la resiembra y evitar la descapitalización de las unidades productivas.
“La prioridad es restablecer la producción de alimentos y hacerlo bajo esquemas que reconozcan el comportamiento del agua y la variabilidad climática. La recuperación debe traducirse en estabilidad para las familias rurales”, señaló la ministra Carvajalino durante la visita.
La agenda incluyó mesas de trabajo con alcaldes y secretarías de agricultura de Córdoba, enfocadas en la consolidación de censos de afectación, identificación de pérdidas por vereda y definición de rutas de atención. El propósito es focalizar recursos y acelerar la ejecución de las medidas anunciadas.
El Gobierno nacional reiteró que la estrategia para Córdoba combina respuesta inmediata, recuperación productiva y gestión del territorio, con la meta de fortalecer la seguridad alimentaria regional y la resiliencia del campo frente a fenómenos climáticos.