La senadora indígena Aída Quilcué Vivas recuperó su libertad luego de permanecer durante varias horas en poder de integrantes de la estructura Dagoberto Ramos, perteneciente a las disidencias de las Farc, tras ser interceptada junto a su esquema de seguridad cuando se desplazaba desde La Plata (Huila) hacia Popayán por la vía Transversal del Libertador, en el oriente del Cauca.
El llamado de auxilio emitido por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) permitió la rápida movilización de la Guardia Indígena en la zona, mientras que desde el Gobierno nacional se ordenó un operativo envolvente por aire y tierra con la participación de los grupos Gaula de la Policía y del Ejército.
La presión institucional y comunitaria facilitó que tanto la congresista como sus dos escoltas fueran dejados en libertad en el sector de Gabriel López, jurisdicción del municipio de Totoró. En medio de las labores de búsqueda, la camioneta en la que se transportaban fue hallada abandonada a unos 500 metros de la estación de Policía de esa localidad.
Tras conocerse la liberación, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán; varios parlamentarios de la región; y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, se pronunciaron destacando el trabajo articulado entre autoridades, fuerza pública y organizaciones indígenas, que permitió el regreso de la senadora y su equipo al seno de sus familias.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades por este hecho que generó preocupación en el departamento y en el país.