Versiòn Infobae.
El discurso del presidente de la República, Gustavo Petro, frente a su par de Estados Unidos, Donald Trump, pasó de los múltiples insultos y graves señalamientos, al ser acusado como un “xenófobo” y “enemigo de la humanidad”, a la invitación al diálogo y a la negociación; en un ciclo de casi dos años marcado por una serie de crisis y realineamientos diplomáticos entre Colombia y Estados Unidos. Y que se espera tengan feliz término en la cumbre del 3 de febrero.
Así lo muestran las declaraciones públicas hechas por el jefe de Estado colombiano y sus mensajes en las redes sociales, en las que fueron abundantes los mensajes en los que Petro apuntaba a Trump, tanto en la campaña presidencial del líder republicano, como en su Gobierno, por diferentes asuntos. Uno de los más frecuentes, sus medidas antimigratorias, que en su momento llevaron al país a una profunda crisis con su principal socio comercial y estratégico.
Gustavo Petro acusó de “fascismo” de Donald Trump, para luego felicitarlo por su llegada a la presidencia de los EE. UU.
Antes de las elecciones de noviembre de 2024 en los Estados Unidos, Petro mantuvo una posición de rechazo y alerta frente a la figura de Trump. En discursos y publicaciones, el primer mandatario acusó al republicano de representar una amenaza para la democracia y la estabilidad internacional; de hecho, en septiembre de 2024, durante un acto en Chicago, Petro advirtió que el discurso de Trump recordaba “al ascenso del fascismo en la Alemania de 1933”.
“No se puede provocar el odio a partir de la discriminación racial. Lo hacía Hitler”, expresó el primer mandatario, que posteriormente, en octubre, en plena campaña presidencial estadounidense, subió el tono de sus señalamientos. “Si Trump gana, la humanidad pierde”, y señaló que la “justicia climática” y el proyecto progresista eran incompatibles con el modelo que encarnaba el magnate; que terminó ganando la contienda ante la senadora demócrata Kamala Harris.
Petro también criticó la retórica antimigrante. “A estos latinos solo les encanta tener hijos, dicen en la campaña de Trump. Es como agradecen a millones de latinos que trabajan como esclavos para hacer ricos a los EE. UU.”, destaco el gobernante colombiano, que incluso, habló del atentado contra Trump, en julio de 2024 y parecía encontrarle origen. “El discurso del odio, que según él, Trump promueve, termina generando ese tipo de reacciones violentas”, afirmó.
Pese a la tensión previa, tras la victoria de Trump en las urnas, Petro optó por una postura institucional. “El pueblo estadounidense ha hablado y se le respeta. Felicitaciones a Trump por su triunfo. El diálogo norte/sur sigue vigente y la realidad del colapso climático hará que gire alrededor de su solución. La única manera de sellar las fronteras es con la prosperidad de los pueblos del sur y el fin de los bloqueos”, afirmó el jefe de Estado tras la contienda del 5 de noviembre.
Del cortocircuito a la represalia directa y luego a la conciliación: así ha evolucionado la relación Trump-Petro
El inicio del nuevo mandato de Trump en enero de 2025 marcó un agravamiento de la relación bilateral. La exclusión de Petro de la ceremonia de investidura, a la que solo asistieron mandatarios de la “extrema derecha” latinoamericana, fue señalada por el colombiano como un gesto hostil. Pero fue el incidente del 26 de enero, y la negativa de Petro a recibir dos aviones con deportados nacionales, el que dio pie para amenazas de restricciones desde Washington.
“Responderemos con la misma moneda”, dijo el presidente, frente a la posible amenaza de nuevos aranceles y restricciones a los colombianos. Tras meses de tensa calma, las tensiones aumentaron en el segundo semestre, entre septiembre y cuando Trump acusó a Petro de liderar el narcotráfico y amenazó con retirar subsidios, ante las invitaciones del presidente colombiano en los EE. UU., y el llamado a los soldados norteamericanos a desobedecer a su presidente.
El gobernante -que se quedó sin visa estadounidense- calificó a su homólogo de ignorante y salió en defensa de la soberanía de su país. “No creo que la paz se logre con fuerza”, recalcó Petro, que más adelante, en diciembre de 2025 y tras ser además incluido en La Lista Clinton, desafió públicamente a su interlocutor: al que quiso responderle “de tú a tú” por vincularlo con el negocio del narcotráfico, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (Ofac).
“Venga señor Trump a Colombia, lo invito, para que participe en la destrucción de los 9 laboratorios diarios que hacemos para que no llegue cocaína a EE. UU. Sin misiles he destruido en mi gobierno 18.400 laboratorios, venga conmigo y le enseño cómo se destruyen, un laboratorio cada 40 minutos, pero no amenace nuestra soberanía, porque despertará el Jaguar”, expresó en un mensaje que parecía alimentar la confrontación mediática entre ambos.
A inicios de 2026, la relación tocó un punto crítico con amenazas de intervención militar estadounidense. “Por la patria tomaría de nuevo las armas si fuera necesario para defender la Constitución”, dijo el presidente colombiano en su mensaje en las red social X. Sin embargo, el 7 de enero de 2026, ambos presidentes conversaron por teléfono, tras meses de gestiones a ese primer diálogo, y le bajaron la temperatura al conflicto mediático que causaba temores.
Petro calificó el diálogo como “muy favorable” y propuso una agenda común en temas de energía y seguridad. “Entre las cosas que hablamos, el presidente Trump y yo, fue el desencuentro que tuvimos en su visión de la relación de EEUU con América Latina. Dije en mi carta escrita a Trump en el inicio de su Gobierno, y a Biden personalmente, que se podía establecer una alianza americana, si se aprovechaba el gran potencial anual de energías limpias de Suramérica”.
Y agregó que, con ello, “eso significa la paz y la democracia global. Un uso de América Latina por petróleo solo llevaría a la destrucción del derecho internacional y por tanto a la barbarie y a una tercera guerra mundial”. En ese sentido, las críticas de Petro a Trump no son nuevas, pues en 2019, el ahora presidente colombiano acusaba a Trump de apoyar a un “anglosajón fascista”, frente a un caso de violencia que por ese entonces se registró en Texas.
A su vez, durante la campaña presidencial en Colombia de 2022, en la que fue el vencedor, Petro también pidió a los colombianos en Miami “no escoger el camino a lo Trump, votar demócrata y ganar independencia política en la Florida hace valioso el voto colombiano”. De este modo, los ‘dardos’ del mandatario nacional hacia su par estadounidense han sido, por lo general, comunes, aunque ante la inminencia del encuentro tuvo que moderar, en cierto modo, su discurso.