La preocupación y la zozobra marcan el inicio del año 2026 en el departamento del Cauca, golpeado por una nueva escalada de violencia que revive los temores de la población. En los primeros días del año se han registrado dos masacres, el asesinato de un líder campesino, el hurto de 17 camionetas en distintos tramos de la vía Panamericana y, más recientemente, un atentado con explosivos en el corregimiento de El Plateado, en el municipio de Argelia, una de las zonas más afectadas por la presencia de grupos armados ilegales.
De acuerdo con un pronunciamiento del gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, una camioneta cargada con explosivos fue detonada en El Plateado, en medio de hostigamientos contra la Fuerza Pública, dejando como saldo un policía herido. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario departamental advirtió que “estos grupos delincuenciales continúan sembrando zozobra y poniendo en grave riesgo a la población civil”, al tiempo que confirmó el despliegue de toda la capacidad institucional para atender y contener la situación.
El atentado se suma a una seguidilla de hechos que han encendido las alarmas en el departamento. Las masacres ocurridas en distintos puntos del Cauca y el homicidio de un reconocido líder campesino han generado rechazo y temor entre las comunidades rurales, que denuncian el recrudecimiento de la violencia y la persistencia de economías ilegales. El hurto de 17 camionetas sobre la vía Panamericana, corredor estratégico para la movilidad y el comercio regional, agrava aún más el panorama de inseguridad.
Ante este escenario, el gobernador Guzmán hizo un llamado urgente al Ministerio de Defensa para que se adopten “medidas excepcionales” que refuercen la seguridad y la prevención en el territorio. Según el mandatario, la situación amenaza de manera permanente la vida e integridad tanto de las comunidades como de los miembros de la Fuerza Pública, en un departamento que comienza el 2026 con la esperanza de paz seriamente golpeada por la violencia.