Un nuevo consejo de seguridad fue convocado en el departamento del Cauca como respuesta a los graves hechos de violencia registrados durante el fin de semana, que mantienen en alerta a las autoridades y a la ciudadanía.
Entre los episodios más preocupantes se encuentra el atentado terrorista ocurrido en el municipio de Cajibío, donde, además de generar temor en la población, se denunció la afectación a la misión médica tras registrarse daños en la infraestructura del hospital local, situación que pone en riesgo la atención en salud de la comunidad.
A estos hechos se suma el incremento del hurto de vehículos sobre la vía Panamericana, corredor estratégico para la movilidad y el comercio en el suroccidente del país, lo que ha generado constantes denuncias por parte de transportadores y viajeros.
De igual manera, la masacre de cuatro personas en el municipio de Padilla, al norte del Cauca, profundizó la crisis de seguridad que atraviesa la región y evidenció la expansión de la violencia hacia zonas rurales y urbanas.
Pese a la realización del nuevo consejo de seguridad, las autoridades territoriales locales reiteraron su preocupación al señalar que se sienten solas frente a la compleja situación de orden público. Según manifestaron, este tipo de reuniones se quedan únicamente en anuncios, sin que se concreten estrategias efectivas que permitan frenar la inseguridad y proteger a la población.
La ciudadanía, por su parte, espera que de este encuentro surjan acciones reales y coordinadas entre el Gobierno Nacional, la Gobernación del Cauca y la Fuerza Pública, para enfrentar de manera contundente la violencia que golpea al departamento.