Varios alcaldes de municipios del Cauca donde persisten cultivos de uso ilícito, entre ellos El Patía, El Tambo y López de Micay, ya fueron notificados por escrito sobre la orden del Gobierno nacional de iniciar la erradicación de estos cultivos mediante aspersión terrestre con glifosato.
Los mandatarios locales manifestaron su preocupación por las posibles consecuencias sociales, ambientales y de orden público que podría generar la medida, especialmente en un contexto en el que, según señalaron, no se ha adelantado un proceso previo de concertación con las comunidades campesinas directamente afectadas. Advirtieron además que la falta de diálogo podría incrementar la tensión en zonas históricamente golpeadas por el conflicto y la presencia de economías ilegales.
En respuesta al anuncio oficial, cultivadores de coca ya han comenzado a organizar una movilización desde la región del Cañón del Micay para los próximos días. Los voceros comunitarios consideran que el Gobierno debió priorizar la erradicación voluntaria y el desarrollo de alternativas productivas antes de implementar la aspersión con glifosato, una estrategia que, aseguran, puede agravar la conflictividad social en el departamento.