Versiòn Infobae.
Colombia regresó a niveles de endeudamiento similares a los registrados durante la pandemia del covid-19, aunque esta vez sin una emergencia sanitaria de por medio y con un costo financiero significativamente más alto.
La colocación de deuda busca cerrar el faltante del Presupuesto General de la Nación de 2026 y compromete, en buena medida, a la próxima administración. El tamaño de la operación recuerda a lo ocurrido en 2020, cuando el gobierno de Iván Duque accedió a US$5.400 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de la Línea de Crédito Flexible, diseñada para enfrentar choques extraordinarios.
Sin embargo, la diferencia clave está en el costo: mientras ese crédito se pactó a una tasa promedio de 2,35%, la nueva emisión se colocó con un interés cercano a 5,93%, según cifras citadas por La República.
Analistas describen mayores costos que aumentan don el endeudamiento
No obstante, el mayor costo de la deuda refleja un cambio estructural frente a la situación de hace cinco años. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, explicó a La República que la operación confirma que Colombia mantiene acceso a los mercados internacionales, “pero en condiciones más costosas”, lo que evidencia una mayor percepción de riesgo por parte de los inversionistas.
El presidente Gustavo Petro defendió la emisión al asegurar que el país logró abaratar su endeudamiento externo. “Se ha desplomado la tasa de interés en dólares con que nos endeudamos (…) ahora esa tasa se desplomó a 5,9%”, afirmó el mandatario, atribuyendo el resultado a los decretos de emergencia tributaria. Sin embargo, varios analistas consideran que esa comparación no es del todo precisa.
El problema de la distinción de monedas
Alejandro Rojas, economista del Banco de Bogotá, explicó que las tasas a las que se refirió el presidente corresponden a monedas distintas. “Las tasas de 12% son en pesos, mientras que las de 5,6% a 6,7% son en dólares.
Si se convierten a pesos, estaríamos hablando de tasas cercanas a 14%, incluso más altas que las que paga hoy el Gobierno en el mercado local”, afirmó en declaraciones recogidas por La República.
Además, advirtió que Colombia está pagando entre 250 y 300 puntos básicos por encima del Tesoro de Estados Unidos, lo que refleja un riesgo país elevado. En ese sentido, el CDS de Colombia pasó de 183 puntos en noviembre a 210, ampliando la brecha frente a economías como Brasil.
Para Mejía, la alta demanda por los bonos colombianos no necesariamente refleja confianza en los fundamentos fiscales. “Con cerca de 6% en dólares, nuestros bonos ofrecen un retorno atractivo. El mercado está dispuesto a prestar, pero solo a ese precio, que compensa los riesgos fiscales e institucionales del país”, señaló.
A su juicio, si existiera una percepción más sólida de mejora estructural, el diferencial frente a Estados Unidos sería menor.
Un contexto muy diferente al que se vivió durante la pandemia del Covid-19
La emisión se da en un contexto fiscal particularmente delicado. Según datos del Banco de la República citados por La República, la deuda externa total de Colombia alcanzó US$239.150 millones a octubre de 2025, equivalente a 54,9% del PIB. Sebastián Toro, analista financiero, fue más crítico al evaluar el panorama.
“En tres años, este gobierno le ha metido a Colombia la misma deuda que se acumuló en casi 130 años, y a tasas mucho más altas”, afirmó, al tiempo que advirtió que el país enfrenta “el peor de los mundos: déficit fiscal histórico, crecimiento bajo y deuda más cara”.
Velasco coincidió en que el problema de fondo no es únicamente el nivel de las tasas, sino el desbalance estructural de las finanzas públicas: “El problema no es la tasa, sino el exceso de gasto».