Versión Infobae.
A un mes del atentado contra el precandidato presidencial y senador del Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, la investigación para identificar a los responsables intelectuales continúa.
El hecho ocurrió el sábado 7 de junio en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, de Bogotá, cuando el político de 39 años fue blanco de un ataque armado.
En el barrio El Muelle, de estrato 3 y situado a 15 minutos del aeropuerto El Dorado, se han generado temores e inseguridad tras el atentado.
Este medio incluso mencionó que Arteaga Hernández estaría dentro de un proyecto musical que llamarían El Padrino.
Sobre su llegada a Bogotá
Arteaga Hernández se reencontró con su entorno familiar en Bogotá luego de cumplir una condena en la Costa, etapa tras la cual les habría prometido a sus allegados que planeaba integrarse a una iglesia cristiana, a la que varios de sus familiares ya asisten como feligreses.
Los lazos de El Costeño con su círculo cercano permanecieron sólidos durante sus cambios de residencia, pues personas allegadas a su entorno relataron detalles sobre sus movimientos en los últimos meses y su vinculación con acontecimientos recientes de alto impacto en la capital
Esas fuentes describieron que tras una temporada viviendo en Cali, el hombre regresó a Bogotá, aunque antes de instalarse allí, residió en Soacha, donde recibió el año nuevo de 2024.
“En diciembre decidió regresar a Bogotá, pero primero vivió en Soacha. Allá lo cogió el año nuevo”, reveló una de las fuentes al diario El Tiempo.
La investigación en curso apunta a que El Costeño habría conectado con una oficina sicarial en Bogotá, que, según las pesquisas, fue contactada directamente desde el departamento de Caquetá para contratar la ejecución del atentado.
Todo el entramado sugiere una planificación de varios meses y la articulación de distintos actores distribuidos en diferentes regiones del país, lo que complica el esclarecimiento de la autoría intelectual y los móviles detrás del ataque, según señaló el medio mencionado.
Las autoridades consideran que establecer la cadena de mando y el flujo de órdenes podría depender, en buena medida, de la decisión que tome Arteaga Hernández respecto a su colaboración. Si opta por proporcionar información, el caso podría adquirir nuevas dimensiones y abrir líneas de investigación hacia estructuras criminales de carácter nacional.
Por ahora, los investigadores centran sus esfuerzos en analizar conexiones telefónicas, movimientos financieros y testimonios de testigos que puedan esclarecer la mecánica y motivaciones del atentado.
Detalles captura
En la madrugada del 5 de julio, la colaboración de ciudadanos resultó decisiva para la localización en el occidente de Bogotá de uno de los individuos más buscados por las autoridades locales. La acción culminó en el arresto de Arteaga Hernández, conocido como alias El Costeño, dentro de una vivienda ubicada en la localidad de Engativá.
En palabras de Triana, los agentes involucrados revisaron más de 3.200 imágenes, además de otros soportes materiales, lo que posibilitó reconstruir el itinerario y las maniobras del sospechoso desde el momento en que se iniciaron las pesquisas.
La Policía Nacional puntualizó que el detenido estaba plenamente consciente del seguimiento de las autoridades tras el atentado en el que se lo investigaba. Por ello, recalcó el general Triana, intentó evadir la captura mediante constantes cambios de domicilio: “A través de su estrategia criminal, lo que hacía era esconderse en diferentes viviendas”, afirmó.