Un atentado que presuntamente tenía como objetivo la cabecera municipal de López de Micay fue frustrado este fin de semana, cuando un artefacto explosivo estalló prematuramente en una lancha que lo transportaba. El hecho ocurrió en el corregimiento de Isla de Gallo, en la costa pacífica del Cauca, y dejó como saldo dos personas muertas, al parecer integrantes del grupo armado que pretendía ejecutar la acción, y varios más heridos.
Según informaron fuentes oficiales, la carga explosiva detonó antes de ser puesta en su blanco, evitando una tragedia de grandes proporciones. “Gracias al trabajo de inteligencia y al monitoreo constante, se logró detectar esta acción criminal a tiempo. Lamentamos la pérdida de vidas, pero reiteramos que la Fuerza Pública está desplegada en el territorio para proteger a la población civil”, señaló un portavoz castrense.
La comunidad, sin embargo, continúa sumida en el miedo y la incertidumbre. “Aquí uno vive con el alma en la mano. Ya no sabemos cuándo puede pasar algo. Muchos estamos pensando en irnos porque esto no mejora y nadie nos escucha”, manifestó María del Carmen*, lideresa comunitaria de Isla de Gallo, quien pidió reservar su nombre completo por motivos de seguridad.
En medio de este clima de tensión, líderes sociales y organizaciones humanitarias insisten en la necesidad de una respuesta integral del Estado, que combine seguridad, inversión social y atención efectiva a las causas estructurales del conflicto. Mientras tanto, el litoral caucano sigue esperando acciones concretas que devuelvan la tranquilidad a sus comunidades.