Ante la indiferencia que según los chirimeros, les ha expresado la alcaldía de Popayán, desconociendo una de las manifestaciones culturales de mayor arraigo en el departamento del Cauca, las chirimías respondieron a esa actitud de la alcaldía con los sonidos tradicionales de las flautas, las tamboras, las maracas, en una manifestación diferente a muchas otras, porque no fue con arengas ofensivas e irrespetuosas, sinó con música. Aproximadamente 30 agrupaciones folclóricas se dieron cita en el parque Caldas para hacer sentir su descontento por el tratamiento que según los gestores culturales, les está dando la administración municipal, al cerrarles los espacios públicos donde no perturban a nadie, sinó que por el contrario, contribuyen a mantener intacta una tradición cultural. Llegaron integrantes de varias agrupaciones de chirimía, grupos de mujeres de niños chirimeros y junto a los diablos y diablas se integraron en una gran banda que tocó en el parque y luego hizo un recorrido por algunas calles del centro histórico.