Tras los ataques perpetrados contra la fuerza pública en varias regiones, una de las preguntas más repetidas era sobre el conocimiento previo que tenían las estructuras armadas sobre los movimientos de las diferentes unidades de las Fuerzas Militares.
En el documento se informó que en el desarrollo de una investigación se encontraron pruebas que vinculan al uniformado, cuya identidad no fue revelada, con el grupo armado. El soldado estaba adscrito al Batallón de Despliegue Rápido 11 (Badra 11) y será acusado por su presunta participación en el delito de espionaje.
Detalles del caso
La detención se registró luego de que fue emitida una orden de captura por el Juzgado 1714 de Control de Garantías tras una solicitud de la Fiscalía, que identificó pruebas de las filtraciones de información sensible sobre operaciones militares que iban a ser ejecutadas en el suroccidente del país.
De acuerdo con el informe preliminar, la primera filtración se registró el 12 de febrero de 2026 cuando el soldado entregó información sobre las acciones de las Fuerzas Militares en El Plateado, municipio de Argelia, Cauca.
Desde la Fiscalía Penal Militar y Policial informaron que durante la investigación fue escuchado el testimonio de un desmovilizado del frente Carlos Patiño del Estado Mayor Central, que identificó mediante un reconocimiento fotográfico al soldado, al que describió como una fuente que suministró datos claves al grupo armado.
La entrega de información se habría registrado durante uno de los momentos de intervención de las Fuerzas Militares en el Cauca para recuperar zonas claves para el tráfico de estupefacientes por parte de los grupos armados y delicuenciales. “La Fiscalía General Penal Militar y Policial reafirma su compromiso firme con la legalidad, la protección de la información institucional y la lucha contra cualquier conducta que atente contra la seguridad y la integridad de las operaciones de la Fuerza Pública”, es como concluye el comunicado.
Cabe recordar que el delito de espionaje en Colombia, cuando es cometido por miembros de la fuerza pública, está tipificado en el Código Penal Militar en el artículo 120 cuando un uniformado revele, entregue, facilite o comunique, a persona no autorizada, documentos, información o datos que deban permanecer en reserva y que puedan afectar la seguridad y defensa nacional, incurre en el delito de espionaje.
De acuerdo con el artículo 120 del Código Penal Militar, por este delito se prevé una pena de prisión que puede oscilar entre 10 y 20 años, dependiendo de la gravedad de la información filtrada y el impacto en la seguridad nacional.
Si se demuestra que el acusado actuó con dolo y que la información entregada puso en riesgo operaciones militares, la pena puede ubicarse en el rango máximo de la escala. Además, el acusado puede enfrentar la destitución de la institución a la que esté adscrito y la inhabilidad para ejercer cargos públicos.
En estos casos, la Fiscalía Militar y Policial es la encargada de asumir todo lo relacionado con el proceso, entendiendo que el espionaje es considerado una de las conductas más graves contra la seguridad institucional y la integridad del Estado, afectando directamente la confianza y operatividad de las instituciones.