Versiòn Infobae.
Un carro bomba explotó en la madrugada de este sábado 1 de agosto cerca del comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, en un ataque que dejó, de manera preliminar, al menos 10 personas heridas, entre ellas siete uniformados.
Los heridos reciben atención médica mientras la Policía y los organismos de emergencia verifican su estado de salud y consolidan un balance oficial. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado responsables del ataque ni han entregado un reporte definitivo sobre los daños materiales.
La explosión generó una fuerte movilización de unidades policiales, equipos antiexplosivos y organismos de socorro. La prioridad, según la información preliminar, es asegurar el área, descartar nuevos riesgos y establecer si quedaron otros artefactos en la zona.
Autoridades cerraron el sector de Cenabastos
Como medida preventiva, las autoridades ordenaron el cierre de la vía de acceso a Cenabastos, debido a la cercanía del punto donde ocurrió la explosión. La zona fue acordonada para permitir el trabajo de los equipos especializados y evitar que ciudadanos ingresaran a un perímetro considerado de riesgo.
La detonación se sintió en distintos sectores de la capital nortesantandereana y provocó momentos de pánico entre residentes y comerciantes. Según el reporte citado por Pulzo, con base en información de Caracol Radio, durante la madrugada se habrían registrado varias explosiones en inmediaciones del comando de la Policía Metropolitana de Cúcuta.
Esa versión señala que todo habría comenzado con la explosión de un carro bomba y que después se presentaron ráfagas de cilindros bomba. Sin embargo, ese balance sigue siendo preliminar y deberá ser confirmado por las autoridades encargadas de la investigación.
La situación también generó confusión sobre el número exacto de lesionados. Mientras Blu Radio reportó inicialmente 10 heridos, incluidos siete policías, otros reportes preliminares hablaron de cinco uniformados lesionados. El dato oficial dependerá del consolidado que entregue la Policía Nacional o las autoridades locales.
Investigan si hubo más artefactos
Los equipos antiexplosivos permanecen en el sector para verificar si existen nuevos elementos que representen peligro. Esa inspección es clave antes de permitir la reapertura de la movilidad y el ingreso de comerciantes o residentes a las zonas cercanas al comando policial.
De manera preliminar, tampoco hay una autoría confirmada. Las unidades de inteligencia adelantan las primeras labores de campo para identificar a los responsables del atentado y reconstruir cómo fue preparado y ejecutado el ataque.
La ubicación del hecho aumenta la gravedad del caso. El ataque ocurrió cerca de una instalación policial y de una zona de alta actividad comercial, lo que elevó el riesgo para uniformados, trabajadores, comerciantes y habitantes del sector.
Por ahora, Cúcuta amaneció bajo un amplio operativo de seguridad. Las autoridades mantienen acordonada la zona, atienden a los lesionados y avanzan en la recolección de evidencias para establecer quiénes están detrás del atentado contra el comando de Policía de Norte de Santander.