Jerusalén (EFE).- La organización defensora de los derechos humanos israelí B’Tselem denunció este lunes en un nuevo informe el asesinado de 54 niños y adolescentes en Cisjordania en 2025, que atribuye a una política de fuego «imprudente», cada vez más permisiva, del Ejército de Israel.
«El asesinato de niños y adolescentes palestinos a una escala sin precedentes por parte de las fuerzas israelíes es el resultado de una política de fuego imprudente, expandida para ser incluso más permisiva que en el pasado, la cual se está implementando en Cisjordania», recoge el informe publicado por B’Tselem.
Niños y adolescentes muertos desde 2023
En los últimos dos años y ocho meses (desde el 7 de octubre de 2023), las fuerzas israelíes han matado en este territorio palestino a 235 niños y adolescentes, mientras que los colonos que residen ilegalmente en Cisjordania han asesinado a otros cinco.
La organización sostiene que el Ejército de Israel da además a esta política para la apertura del fuego un «apoyo sistemático», que reflejan las palabras del comandante a cargo de Cisjordania, Avi Bluth: «Estamos matando como no hemos matado desde 1967», aseguró el pasado mayo, en referencia a la Guerra de los Seis Días en la que Israel ocupó Jerusalén Este y Cisjordania, administradas entonces por Jordania.
Bluth también ha llegado a afirmar que el 96 % de los muertos a mano de las tropas en Cisjordania son «terroristas», algo que la documentación de B’Tselem desmiente, asegurando que las fuerzas armadas incluyen de forma rutinaria en esta categoría «civiles que no eran miembros de organizaciones armadas y no suponían una amenaza en el momento de su asesinato».
«Esta identificación crea, de facto, impunidad sistemática para matar», sentencia.
Se cuadriplican los asesinatos de menores en 2025
En 2025, las fuerzas israelíes cuadruplicaron los asesinatos de menores de edad en Cisjordania. Entre 2005 y 2021, la media de asesinatos rondaba los 13 anualmente, mientras que el año pasado llegaron a 54.
B’Tselem atribuye este pico a la relajación de las restricciones para abrir fuego de las tropas: a finales de 2021, el Ejército permitió disparar a matar a palestinos sospechosos de haber lanzado piedras. Tras los ataques de Hamás desde de octubre de 2023, la laxitud para disparar se amplió aún más.
Entre los casos más recientes está el asesinato del bebé de siete meses Sam Fahd Abu Haikal, por el disparo de un soldado contra el coche en el que viajaba con sus padres en Hebrón (sur). De forma muy similar, a mediados de marzo fuerzas israelíes acribillaron a disparos el coche de una familia en Tamún (norte), matando a los hermanos Otman y Mohamed, de cinco y siete años, y a sus padres.
En ambos casos, el Ejército alegó a posteriori que los coches aceleraron contra las tropas, algo que grabaciones de los incidentes, testigos o el propio entorno de la trifulca desmienten.
Al menos 54 menores asesinados en Cisjordania en 2025
Sólo en 2025, los ataques israelíes se cobraron la vida de tres niños de entre dos y nueve años; nueve de entre 10 y 13 años; 17 adolescentes de entre 14 y 15; 16 de 16 años y nueve de 17.
En dos de los casos, los menores llevaban armas de fuego. En cuatro de ellos, lanzaron dispositivos explosivos improvisados contra las tropas y uno atacó a un policía con un cuchillo. Trece menores fueron asesinados por lanzar piedras a tropas o vehículos de israelíes (sin causar heridos) y otro fue sujeto de un ataque de precisión.
«Por el contrario, al menos 21 no estaban involucrados en ningún choque», continúa el informe. En otros 12 casos, el Ejército alegó que trataron de herir a las tropas con distintos métodos, pero B’Tselem no pudo verificar o refutar las afirmaciones.
Del total, 47 murieron por disparos y siete por ataques aéreos.
B’Tselem documentó que en 13 casos, el Ejército atrasó o directamente no permitió a los equipos médicos o vecinos de la zona alcanzar a los heridos para darles primeros auxilios.
Retención de cadáveres
«Israel sigue reteniendo 18 de los 54 cadáveres, privando a sus familias de enterrarlos y decir adiós», puntualiza el informe.
La organización asegura que retener los cadáveres es una política de largo recorrido en Israel, que viola además el derecho internacional.
«Negar a las familias el derecho al entierro de sus seres queridos, llevar a cabo sus rituales de luto y visitar sus tumbas causa un sufrimiento inmenso, aún más insoportable cuando los fallecidos son niños y adolescentes», concluye.
Además, este lunes tres personas murieron, entre ellas un niño de 8 años, en el ataque de un dron de Israel en plena calle en Deir al Balah, centro de la Franja de Gaza, informó el Hospital Mártires de Al Aqsa de esta misma ciudad.