Un violento y perturbador hecho sacudió a las comunidades indígenas de la cordillera occidental del municipio de Morales en las últimas horas. Jacob Guachetá Zambrano, integrante de la guardia indígena del resguardo de Honduras, fue secuestrado, torturado y asesinado de manera salvaje por desconocidos en jurisdicción de este municipio del occidente del Cauca. Así lo denunció el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, que condenó el hecho y exigió una respuesta inmediata de las autoridades competentes.
Según la información obtenida, la víctima fue agredida con arma blanca por sus victimarios, quienes le propinaron varias puñaladas antes de rematarlo con arma de fuego, en un acto de extrema crueldad que generó alarma e indignación entre las comunidades indígenas de la región. El crimen evidencia una vez más la grave situación de riesgo que enfrentan los integrantes de la guardia indígena en el Cauca, quienes ejercen labores de control y protección territorial en medio de un contexto de violencia armada que no da tregua en estos territorios.
Ante el cruento asesinato, las autoridades indígenas de los resguardos de la zona occidental del Cauca activaron planes de búsqueda de los responsables y extremaron las medidas de seguridad en los puntos de control territorial. Las comunidades permanecen en estado de alerta y exigen que el Estado colombiano actúe con contundencia para identificar y judicializar a los autores materiales e intelectuales de este crimen. El asesinato de Jacob Guachetá Zambrano se suma a una larga y dolorosa lista de integrantes de la guardia indígena y líderes comunitarios asesinados en el Cauca, en un departamento que clama por paz y por garantías reales de protección para quienes defienden sus territorios y sus comunidades.