Un atentado con explosivos destruyó las casetas instaladas por el concesionario Nuevo Cauca sobre la carretera Panamericana, en el tramo de doble calzada entre Popayán y Santander de Quilichao, a la altura del sector de Cachimbal causando pànico entre habitantes de esa zona rural.
De acuerdo con las primeras informaciones, sujetos aún no identificados habrían instalado cargas explosivas en la infraestructura, provocando su destrucción en las dos calzadas de esta importante vía que comunica a Popayán con Cali.
El hecho se registra al comienzo del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y coincide con la culminación, en Cali, de un consejo extraordinario de seguridad en el que se impartieron instrucciones a la Fuerza Pública para intensificar las acciones contra las estructuras criminales que operan en diferentes regiones del país.
Como consecuencia del atentado, la carretera Panamericana permanece cerrada mientras las autoridades adelantan las labores de inspección, seguridad y retiro de los escombros, con el fin de establecer las condiciones necesarias para restablecer el tránsito.
En esta zona del norte del Cauca existe presencia de grupos armados ilegales, por lo que las autoridades deberán establecer quiénes estarían detrás del ataque y determinar las circunstancias en las que fueron instalados los explosivos.
El atentado genera una nueva afectación a la movilidad por uno de los principales corredores viales del suroccidente colombiano.