Cinco personas campesinas de la región de Ortega, en el municipio de Cajibío, Cauca, fueron dejadas en libertad tras permanecer secuestradas por integrantes de las disidencias de las Farc.
La liberación se produjo en un acto público realizado en el resguardo indígena de Chimborazo, en el municipio de Morales, con la participación de la Guardia Indígena y delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Durante la entrega en el resguardo indìgena de Chimborazo en el municipio de Morales, se suscribió un acta en la que, según lo manifestado por las disidencias, las cinco personas permanecían retenidas bajo el señalamiento de presuntamente pertenecer o tener vínculos con grupos paramilitares. Estas acusaciones corresponden a la versión expresada por ese grupo armado y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial.
El procedimiento se desarrolló como un acto público y bajo acompañamiento humanitario, con el propósito de garantizar la integridad de las personas liberadas y facilitar su retorno a sus familias.
Las disidencias calificaron la entrega como un acto humanitario, mientras que la participación de la Guardia Indígena y del CICR permitió acompañar el proceso de liberación y verificar las condiciones de las personas entregadas.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la problemática del secuestro y la presencia de grupos armados en zonas rurales del Cauca, así como el papel de las comunidades y de los organismos humanitarios en la búsqueda de salidas que permitan proteger a la población civil.